Vídeo para familias de niños con TEA o TDAH que intuyen que hay algo físico en su hijo que nadie está mirando.
Dame estos minutos. Soy farmacéutica, y te voy a explicar algo que a lo mejor nadie te ha explicado todavía. Cuando termines el vídeo, reserva tu sesión de valoración conmigo.
Es la hora de comer y otra vez la misma pelea. Tu hijo solo acepta pan, pasta, sus galletas de siempre. La verdura no la prueba. Y piensas: "sé que come fatal, le deben faltar cosas… pero es imposible que acepte algo nuevo".
Suena el teléfono y es el colegio. Otra vez. Una rabieta, un golpe, no lo pueden sostener. Y lo dejas todo y sales corriendo, con esa mezcla de agotamiento y de "no puedo más".
Lleváis un año, o dos, de logopeda, de psicólogo, de terapia ocupacional. Y sí, algo avanza… pero tan lento. Y por dentro te dices: "me dejo la vida en esto, ¿y por qué no arranca?".
Tu hijo lleva años con la barriga mal —estreñimiento, diarreas, siempre hinchado— y su neurólogo dice que "es el autismo". Y tú sientes que hay algo más que nadie está mirando.
Le han dado medicación, se la das, pero no ves bien a tu niño. Y la idea de medicarlo toda su vida te rompe por dentro.
Y por dentro llevas tiempo con una vocecita: "a mi hijo le pasa algo físico, yo lo sé… pero todos me dicen que es solo el autismo".
Si te has visto en alguna, escúchame bien: esto no te pasa porque lo estés haciendo mal. Y tiene una explicación muy clara.
Sandra · Farmacéutica
Y empiezo por lo que no soy: no soy de las que te prometen curar el autismo, ni de las que te venden una pastilla mágica de hoy para mañana. Tampoco vengo a decirte que dejes las terapias.
Lo que sí soy es farmacéutica, con un máster en medicina natural, especializada en neurodesarrollo, trabajando solo con niños con TEA y TDAH. Y ese cruce —la ciencia y lo natural— es justo lo que me separa de los vendehumos: yo me baso en estudios, en analíticas, en biología. No en fe.
Y después de años acompañando familias, te digo una cosa con la seguridad que me da ser farmacéutica: el autismo de tu hijo no es una condena de por vida. El TEA no es una foto fija. Porque el cerebro no funciona aislado del cuerpo: depende del intestino, del sistema inmune, de cómo nos alimentamos, de la carga de tóxicos. Todo va junto.
Y eso significa algo enorme: que podemos influir en cómo funciona el cerebro de tu hijo a través de su salud física. En autismo casi siempre hay un cerebro inflamado, a veces intoxicado, un intestino que no está bien. Y cuando desinflamas ese cerebro, le quitas los tóxicos y arreglas ese intestino, el cerebro empieza a funcionar mejor. Eso es lo que las terapias, por sí solas, no pueden hacer.
Por eso creé el Método Raíz
Trabaja tres pilares: una alimentación que desinflama el cerebro y le da lo que le falta; el eje intestino-cerebro, que impacta directo en la conducta y el lenguaje; y la eliminación de neurotóxicos como los metales pesados. ¿Y qué hace que no sea un protocolo más? Que todo se personaliza con analíticas. Yo miro qué le pasa a TU hijo en concreto y le pongo una suplementación natural hecha para él. Nunca hago dos tratamientos iguales. Nunca.
Porque nos sentamos tú y yo a mirar el caso de tu hijo, el vuestro en concreto, no un caso general. Qué le pasa, desde cuándo, qué habéis probado y qué necesitaría.
Porque te voy a hablar con honestidad radical: si veo que te puedo acompañar, te lo digo, y si veo que no es vuestro momento, también. Prefiero pocas familias, pero comprometidas.
Porque llevas demasiado tiempo dando tumbos de terapia en terapia sin un mapa claro. Y merece la pena dedicar un rato a entender, con calma, qué está pasando de verdad con la biología de tu hijo.